Recomendaciones para vender su despacho

Algunas precauciones y recomendaciones a la hora de vender su despacho profesional.

Cuando el titular o los socios de un despacho profesional deciden vender su despacho descubre que no es un experto en esos avatares, por una sencilla razón: carece de experiencia ya que nunca, antes lo ha hecho.

Aunque posiblemente haya participado en operaciones de compra venta de empresas acompañando a sus clientes, no es lo mismo, pues influyen muchos factores, emocionales, objetividad, falta de confianza, falta de conocimiento del sector y sus tendencias en operaciones corporativas, entre otras razones.

Con el fin de aportar algunas ideas y consejos al vendedor, a continuación, se detallan algunos consejos:

Sea cauto en el momento de dar la información a la parte compradora. Solicite un compromiso de confidencialidad por escrito (las siglas en el mundo del Corporate es un NDA)

Si se pone en manos de un consultor o intermediario, acepte la exclusividad durante un tiempo si se lo piden.

Si quiere o espera que se mantenga la confidencialidad, ponerse en manos de varios intermediarios es el camino más rápido para que todos sus competidores sepan que se quiere vender.

Un despacho profesional no es lo mismo que vender un inmueble.

Aunque esté decididamente resuelto a vender su despacho, e incluso se detecten buenas perspectivas, no debe abandonar nunca la gestión del día a día.

Rodéese de profesionales y expertos que le aconsejen y le tutelen durante todo el proceso.

Si quiere vender el despacho, pero desea continuar trabajando varios años, explore la posibilidad de no vender su despacho en su totalidad, conservando una pequeña participación que se la podrán comprar en el futuro a mayor valor.

Para algunos despachos compradores, dicha opción les da mayores garantías y confianza.

El precio es un aspecto muy importante, pero también es muy importante cobrar. Es importante conocer la solvencia de los compradores y si han realizado muchas otras operaciones de compra.

Piense a qué se dedicará usted una vez haya vendido el despacho.

Tenga presente que, aun habiendo obtenido un buen dinero por la venta, no sería el primer caso que el vendedor haya caído en una depresión. Pues los cambios de estilo de vida y rutinas pueden afectar en la salud.

Cuando esté negociando la venta de su despacho, recuerde que además de sus propios intereses, también están en juego los de sus colaboradores, clientes, proveedores, etc. que se podrían sentir traicionados, si usted olvida u obvia aquellos aspectos que puedan afectar o dañar a sus intereses.

Contacte principalmente con posibles de compradores potenciales, pero basándose en la experiencia y trayectoria demostrada integrando otros despachos.

Exija, siempre que sea posible, que los compradores demuestren y expliquen como mejoraran la gestión y la dirección de la firma.

Deben explicar su modelo y sus herramientas.

El deseo del vendedor es que el comprador hará rentable y potente al despacho adquirido.

Déjese aconsejar por el intermediario o consultor un experto en materia de valoración y negociación en la venta de empresas.

No confíe en su innata habilidad de negociación.

Recuerde que nunca ha vendido ningún despacho. Son procesos que pueden durar tiempo, como mínimo entre 6 meses y 12 meses.

Considere y calcule el coste fiscal que pueda suponer la posible venta y en la medida de lo posible planifique y difiera el pago de impuestos en varios años.

Por último,  recordar que la mayoría de potenciales despachos compradores, sobre todo las Sociedades y Fondos de Capital Riesgo solo invierten en despachos que tengan futuro y sean viables económicamente y profesionalmente.

Para saber más:

https://www.amadocorporate.com/pasos-a-tener-en-cuenta-antes-de-la-venta-de-mi-despacho/

https://www.amadoconsultores.com/2018/01/cuanto-vale-despacho/