Búsqueda de una solución al relevo generacional

Un testimonio real de búsqueda de una solución al relevo generacional en una firma de abogados

En esta ocasión publicamos un testimonio real sobre la búsqueda de una solución al relevo generacional en una firma de abogados, que fue publicado en el libro “El relevo generacional en los despachos profesionales” editado por Aranzadi (febrero 2012).

Se trata de la experiencia y opinión de Félix Villaseca, gran abogado mercantilista con despacho propio y de prestigio que decidido encontrar un encaje y una solución a su relevo, y pensando también en sus clientes.

Muy amablemente nos permitió incluir y publicar dicha experiencia en nuestra obra.

Sin duda su opinión y sus reflexiones pueden ser de una gran utilidad para todos aquellos profesionales con despacho propio que se encuentran próximos o inmersos en un proceso de búsqueda de una solución a su relevo.

Experiencia y opinión de Félix Villaseca.

Como miembro de la quinta (y última  generación) en línea directa de abogados, tal vez pudiera explicar algo sobre la sucesión de un despacho profesional de Abogado.

Pero lo cierto es que de  la saga iniciada por  José Mª Vilaseca  Magarre (hijo de un panadero, 1830) y seguida por  José Mª Vilaseca Mogas, José Mª Vilaseca Pujadas y Santiago Vilaseca Farrés, solo tengo ligera constancia de que tanto Vilaseca Mogas y Vilaseca Pujadas sucedieron el despacho de sus padres, mientras que mi padre inició su carrera de la mano de José Bertrán y Musitu y yo, tras un fugaz paso por aquel despacho, me forjé como abogado gracias al brillante Abogado Ventura Garcés.

Al fallecer mi padre, el despacho Bertrán y Musitu fue continuado por sus socios hasta su disolución y por mi parte, al independizarme de Ventura Garcés, creé mi propio despacho en asociación con otros despachos y al amparo de sus marcas.

Hasta constituir mi propio despacho independiente Vilaseca Abogados con dos jóvenes socios y después de cinco fructíferos años optamos por el cierre del mismo ante, precisamente, la imposibilidad de la sucesión o continuidad del mismo.

Personalmente, cuando constaté que las carreras profesionales que eligieron mis hijos no tenían nada que ver con mi profesión sentí una gran alivio al saber que no debía empecinarme en mantener mi despacho profesional para poder cedérselo a ellos en las mejores condiciones posibles de rentabilidad y continuidad, sin tener que oír

…“El hijo no es, ni mucho menos, como su padre”

Pues los clientes y otras relaciones comparan equivocadamente la valía del padre en el mejor momento de su carrera profesional y a las puertas de su jubilación con los primeros pasos que da el hijo en el inicio de su carrera profesional.

Cuando ves aquellos compañeros que, ya ancianos, sin músculo suficiente e incapaces de adaptarse a las nuevas tecnologías y nuevas formas de ejercer la abogacía, se afanan desesperadamente por mantener su despacho y sus clientes. 

Postergando el crecimiento de sus socios para favorecer la sucesión en favor de su hijo y porque son incapaces de hacer otra cosa en la vida que ejercer su profesión, te preguntas si es eso precisamente lo que deseas para ti mismo.

Así, sacado el peso de encima del futuro profesional de los hijos y, en ocasiones, agradecido por el propio hijo que te dedica algo así como “A mi padre y a todos aquellos que, como él, animan y apoyan a sus hijos a seguir su propio camino en la vida”, debes empezar a platearte la sucesión o transmisión del despacho para poder dedicarte simplemente al puro y libre ejercicio de la parte jurídica de la profesión.

Llegado el momento, parece que el sucesor natural deban ser los socios del despacho los que sucedan al abogado sénior pero, en ocasiones, estos socios o bien no coinciden con sus planteamientos para cuando llegue la ausencia del fundador o la renuncia su liderazgo o bien por otras razones.

La realidad es que la sucesión natural de los socios no siempre se produce y entonces el fundador debe explorar otras alternativas que le permitan la continuidad de su despacho con cierto aprovechamiento de su fondo de comercio y la continuidad del ejercicio de su carrera con menor estrés y dedicación.

Como es bien sabido, nadie es buen abogado de sí mismo…

…y tampoco los profesionales que asesoramos en las transmisiones de empresas y negocios somos los más apropiados para resolver la sucesión de nuestro despacho si esta no sigue el camino natural e, incluso, en esos casos, la intervención de un profesional especializado ayuda a valorar y a mediar en la transmisión del despacho evitando conflictos, suspicacias, etc.

El fondo de comercio que has ido generando a lo largo de tu carrera profesional, constituido por una cartera de clientes que te ha sido fiel, que has podido conservar en el cambio generacional que se ha producido en las empresas desde que empezaste a asesorarlas.

Que te has mantenido como asesor  a pesar de los sucesivos cambios de gerencia, a veces, incluso, de la transmisión de la propia empresa, así como todos aquellos que por referencia y relaciones han depositado en ti su plena confianza, que te han dado trabajo suficiente para poder atenderles de forma directa y constante y ganarte la vida honradamente, pues  ese activo es el que puedes transmitir y que podrá ir unido o no de personal laboral con antigüedad, créditos, etc.  al tiempo de poder continuar con el ejercicio de la profesión sin las presiones de las responsabilidades laborales, financieras, imagen, comercial, etc.

En mi caso personal, descartada la posibilidad de la continuidad por parte de mis socios con proyectos profesionales diferentes y a falta de otras alternativas que pasaran por una continuidad parcial y después de cederles los clientes que gestionaban con independencia, opté con el asesoramiento del Despacho de Jordi Amado, especializado en transmisión de despachos profesionales. 

Incorporarme en otro mayor proporcionado un crecimiento inorgánico en el mismo con aportación de una clientela, la  experiencia de casi 40 años de ejercicio y con un interés por seguir trabajando y trasmitir el mencionado fondo de comercio, despojándome de toda responsabilidad no profesional como las antes mencionadas.

Tras algunas entrevistas y someterme a algunos castings, el propio  Jordi Amado me presentó a los socios de AddVANTE, Economistas y Abogados.

Con los que desde el principio las sensaciones  fueron muy positivas y poco tardamos en alcanzar un muy transparente acuerdo de colaboración que encajara los intereses de ambas partes.

Ni que decir tiene que el acuerdo fue fruto de la generosidad por ambas partes lo cual ya de antemano te demuestra el alto nivel ético y profesional de la persona con quien te asocias, sobre todo cuando aún recordaba las largas y rebuscadas negociaciones durante más de un año con un despacho profesional familiar con el que me asocié durante unos pocos años.

Actualmente, con un “Status” de “Senior Partner of legal Department” para los clientes extranjeros y como Abogado de más edad del departamento legal, para el común de los mortales.

Yo estoy encantado de seguir trabajando y aportando todo lo que puedo a un despacho multidisciplinar, muy bien dirigido,  profesional y humanamente, con una gran equipo jurídico, con capacidad de crecimiento y por tanto en plena expansión, adaptándose a los nuevos retos y exigencias que, en cada momento nos exige esta sociedad tan cambiante en que vivimos.

Tal vez el éxito de esta nueva incorporación inorgánica sea debido a la transparencia en la negociación; la generosidad de las partes y el entendimiento entre las personas buscando el “win-win” tantas veces olvidado por muchos negociadores que solo buscan el beneficio inmediato en lugar de un beneficio a medio/largo plazo fruto de unas relaciones transparentes y duraderas.

La transparencia o sinceridad se manifiesta ofreciendo lo que realmente puedes aportar sin intentar vender

Lo que no existe con la finalidad de que una vez dentro no será tan importante que lo real no se corresponda con lo ofrecido o prometido, por ello la sinceridad y la transparencia inicial es tan importante para la confianza en la continuidad de la relación profesional.

La generosidad se demuestra no solicitando más de lo que estaría dispuesto a dar a otro profesional que en similares circunstancias se hubiera incorporado a mi despacho y recibiendo por la contraparte una propuesta justa y, en su caso, adaptable a las circunstancias que inicialmente no se hubieran podido prever y que se resuelven con los mismos parámetros.

El entendimiento no es más que una buena comunicación directa y sin reservas sobre las cuestiones o problemas que puedan surgir en este contrato que no deja de estar basado en la confianza y con un tracto sucesivo adaptando las condiciones a las situaciones que se van presentando en el transcurso de la relación.

No se me esconde que para muchos profesionales su nombre, su prestigio social y su imagen les pueda impedir incorporarse  a  otro despacho en el que dejan de ser su propio jefe…

..su nombre es uno más, donde deben compartir lo que antes les era privado, donde su estatus se reduce, donde compite con otros, donde debe demostrar lo que antes nadie se lo pidió y donde debe aceptar obligaciones cuando antes las podía rechazar libremente….

..pero precisamente, encontrase en esta situación al final de una vida profesional no deja de ser un reto y de una oportunidad de practicar la humildad, desprenderte de tu ego y volver a encontrarte con tu esencia.

Es notorio que lo más difícil es compartir, prueba de ello son los muchos fracasos matrimoniales y de sociedades por culpa del mal entendimiento de sus socios.

Por ello compartir despacho es una oportunidad para demostrase a uno mismo su capacidad de entendimiento, comprensión, adaptación, negociación, etc. que, tal vez en tu propio despacho no tuviste oportunidad de practicar por la autoridad que te era reconocida sin discusión. 

Finalmente, debo decir que me siento orgulloso de la carrera profesional que he seguido y de la solución que he dado a la sucesión de mi despacho y de la oportunidad que ahora tengo de ejercer sin presiones y con más libertad y tiempo para dedicarlo a aquellos que no vi crecer por mi excesiva dedicación profesional al inicio de mi carrera.”

(Félix Vilaseca. Abogado. Ex Socio de Addvante)

Para saber más:

Acerca de la sucesión y el relevo generacional

 

Elegir al sucesor del despacho profesional

Siguénos en LinKedin:https://www.linkedin.com/feed/update/urn:li:activity:6926793774480175104/?actorCompanyId=68551390