¿Qué preocupa al comprador de un despacho?

 ¿Qué preocupa al comprador de un despacho?

Una de las cuestiones que preocupa al comprador de un despacho, es si los clientes tienen una gran vinculación con el titular o fundador de la asesoría.
¿Qué ocurrirá el día que falte? Por este motivo, todos los compradores incluyen en el contrato de compra venta una cláusula que vincule al titular de la asesoría a permanecer un tiempo ayudando a realizar una transición ordenada de los clientes. Dicho periodo de permanencia puede abarcar de un año a un máximo de cinco años, dependiendo de muchos factores.

Hay que entender y comprender el negocio que se compra.

No podemos olvidar que el titular o fundador de una asesoría es un empresario un tanto atípico. Por una parte, debe saber administrar la gestión de su asesoría y, por otra, debe ser un buen profesional. Es empresario y asesor a un mismo tiempo.
Esta dualidad de funciones, como todo, tiene ventajas e inconvenientes:

Ventajas de la compra de un despacho.

El hecho de que exista una gran vinculación con los clientes, hace que estos estén muy fidelizados e identificados con la figura de su asesor (titular).
  • El titular conoce los servicios que ofrece su asesoría tanto desde un punto de vista teórico como práctico. Es frecuente que en algún momento de su vida profesional haya desempeñado cada una de las funciones y prestaciones que se efectúan en su asesoría.
  • Este bagaje “histórico” le permite conocer la problemática a la que tienen que hacer frente sus colaboradores y empleados. En consecuencia, puede entender mejor sus “miedos” y saber hasta dónde puede exigirles.
Inconvenientes de la compra de una asesoría.
Tener que simultanear bien ambas funciones es difícil, cada una de ellas le exige una serie de requisitos y esfuerzos:
  •  Para ser un buen asesor es necesario un reciclaje continuo y un contacto permanente con los clientes.
  •  El titular de la asesoría es al mismo tiempo el “jefe” y el compañero de los profesionales que trabajan con él y esto puede llegar a crear otra gran dependencia, es otro gran riesgo que teme cualquier comprador de una asesoría.

Planificar la venta con tiempo.

Una vez conocido el esquema conceptual que constituye el negocio de la asesoría, sus ventajas y sus riesgos,  si queremos vender nuestro negocio, por falta de relevo generacional o por otros motivos, es importante hacerlo con tiempo para facilitar un periodo de transición que de tranquilidad a cualquier inversor interesado.
Por ese motivo es fundamental elegir y planificar nuestro futuro.

 

La actividad de elegir el futuro consiste en definir la situación que deseamos para nuestra asesoría: hacia dónde queremos ir y cómo se va a conseguir.
Lo ideal al comprar un despacho profesional, sería empezar a pensar en las fortalezas y las debilidades de nuestro negocio y en como dirigimos nuestra asesoría mucho antes de que llegue el momento de la venta, y no cuando estamos en el borde del abismo, y ya no tenemos apenas control de nuestro negocio.

Sin una estrategia, ponemos en peligro nuestra supervivencia.

 

Por Jordi Amado CEO Amado Consultores

Para profundizar; https://www.amadocorporate.com/plan-de-sucesion-en-un-despacho-profesional/