
Compraventa de despachos profesionales: por qué la confianza importa más que el Excel
«Recuerdo una negociación reciente para la venta de una empresa. Tramo final. Los números estaban cerca. Pero había que ceder. La conversación titubeaba. Se produjo una pausa, una mirada franca. Un comentario personal desbloqueó el cierre. No fue el Excel. Fue la relación. En las negociaciones preparen bien las cifras. Piensen estrategias. Pero al final trabajen la relación. La última palabra no la escribe el margen. La escribe la emoción.»








